Enfermedades infantiles

Consejos para mejorar y fortalecer el sistema inmune de los niños


El sistema inmune es vital para nuestro cuerpo y más en la etapa infantil. Cuando me refiero al sistema inmune, estoy hablando del sistema de defensa del organismo y no puedo dejar de imaginarme a millones de células de nuestro cuerpo, así como muchos órganos, portando escudos y espadas para defendernos de los microorganismos que quieren atacarnos y que pueden producir muchas enfermedades si ese sistema de defensa está débil o no funciona. Para que esto no ocurra, te voy a contar en qué consiste el sistema inmune, por qué puede estar bajo y cómo mejorar el sistema inmune en los niños.

El sistema inmune, también conocido como sistema inmunitario, sistema inmunológico o sistema de defensa, comienza a desarrollarse desde que el embrión tiene aproximadamente cinco semanas de vida dentro de la panza de la madre. Cabe destacar que en cada organismo, el sistema inmune es diferente, en unos más fuerte y en otros más débil, ¡es algo innato de cada persona!

El bebé cuando nace tiene un sistema inmune inmaduro, ya que algunos órganos, como el bazo y los ganglios, que forman parte de este sistema de defensa, están aún poco desarrollados, al momento del nacimiento. El sistema inmune depende de cada organismo. En unos es más fuerte, pero en otros puede ser muy débil, pero siempre va a responder al ataque con tres tipos de respuesta: la natural o innata, la activa o adaptativa y la pasiva.

La respuesta natural o innata es con la que se nace y que te permite defenderte de ciertos microorganismos que te atacan. La respuesta activa o adaptativa es la que se desarrolla a medida que creces y envejeces por el contacto repetido a esos gérmenes. Las vacunas también contribuyen a formar una respuesta activa, ya que al ser colocadas en el organismo, este responde produciendo sus propios anticuerpos.

Y la respuesta pasiva es dada por la leche materna, que desde el nacimiento aporta los anticuerpos que vienen de la madre. Esta respuesta es temporal, ya que va desapareciendo como alrededor de los 6 a 8 meses de vida.

En el sistema inmune vamos a encontrar unas células muy importantes, que están dispuestas a defendernos. Son los glóbulos blancos, también llamados leucocitos, y ellos se encuentran en muchas partes del organismo, entre ellos, la medula ósea de los huesos y el bazo, a nivel del abdomen.

Dentro de los leucocitos, podemos encontrar dos células importantes para la defensa, las cuales son los linfocitos, que son células de memoria, y los fagocitos, que atacan y se comen a los microorganismos invasores. Los linfocitos pueden ser de tres tipos y cada uno tiene una función diferente:

- Linfocito T. Se desarrolla en el timo y participa activamente en la respuesta inmunológica.

- Linfocitos B. Se desarrolla en la medula ósea y viaja hasta los tejidos linfáticos para participar en la defensa del organismo.

- Células NK (natural killer). Son las células que destruyen a las células que contienen a los cuerpos extraños que deben eliminarse.

Cuando el nivel de linfocitos en sangre está bajo, se le llama linfopenia o linfocitopenia y los valores estarían por debajo de 1.500 unidades por microlitro de sangre.

Son muchas las causas de un descenso de los glóbulos blancos (neutrófilos, basófilos, linfocitos, eosinófilos) en el organismo, conocido como leucopenia. Entre ellas tenemos:

- Infecciones virales. Es la causa más común de linfopenia en niños y adultos, por lo que el sistema inmune debe aumentar su producción de células de defensa para reponer todas esas bajas y poder combatir a estos virus. Lamentablemente, el virus del VIH (SIDA), cuando ataca el organismo, no permite que el sistema inmunológico se recupere y lo pueda defender, ya que él acaba con todas las células del sistema de defensa, por eso en estos pacientes es vital la prevención de enfermedades.

- Enfermedades genéticas, que llevan a un fallo de la producción de células de defensa en la medula ósea.

- Medicamentos. Como los esteroides o los quimioterápicos (tratamiento del cáncer), que descienden los linfocitos mientras se están ingiriendo, por lo que hay que prevenir gérmenes oportunistas.

- Enfermedades autoinmunes, en donde las mismas células de defensa luchan unas a otras y no quedan suficientes para combatir a otras enfermedades.

¿Y cuáles son las consecuencias de una baja inmunidad en los pequeños? En los niños la disminución de las células de defensa, muchas veces no arroja síntomas claros para diferenciarlos de otras enfermedades. Los síntomas más frecuentes son fatiga, inapetencia, cansancio, debilidad, agotamiento, mareos, fiebre y procesos inflamatorios. Y algo importante, es que veremos como el niño se enferma con mucha frecuencia y se le dificultad mejorar rápidamente con el tratamiento médico.

Las recomendaciones para fortalecer y mejorar el sistema inmune de los niños comienzan desde el primer momento de la concepción y continúan el el tiempo.

- La madre, durante el embarazo, debe llevar una dieta adecuada, balanceada y vitaminas. Evitar drogas, alcohol, cigarrillo y seguir sus cuidados prenatales.

- El niño debe recibir lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y luego hasta los 12 meses junto con la alimentación complementaria.

- Proporcionarle probióticos y vitaminas como manganeso, cobre o vitamina D3 para tener una excelente función de la flora bacteriana y poder fortalecer el sistema inmune.

- Administrar vacunas. Respetando y cumpliendo los esquemas de vacunación, de acuerdo a la edad y a las enfermedades más frecuentes en su país.

Puedes leer más artículos similares a Consejos para mejorar y fortalecer el sistema inmune de los niños, en la categoría de Enfermedades infantiles en sitio.

Video: 4 Pasos para Vencer la Grasa Abdominal (Noviembre 2020).